Una buena imagen de marca

Cualquier empresa que quiera tener éxito en el mercado global debe tener en cuenta que su material de márketing deberá estar perfectamente traducido. Si una empresa quiere dar una buena primera impresión y una buena imagen, deberá tener mucho cuidado con su material traducido o publicado en otras lenguas porque, a diferencia de una traducción científica o técnica, la traducción de textos de márketing y comunicación tiene una gran visibilidad y estos textos casi siempre están escritos con un lenguaje muy expresivo que debe ser captado y plasmado de igual forma en el texto traducido.

No sabría por dónde empezar... ¿qué nivel de seriedad le inspira este cartel de un centro comercial?
No sabría por dónde empezar… ¿qué nivel de seriedad le inspira este cartel de un centro comercial?

Para que una traducción de márketing sea buena, el traductor no se debe ceñir solamente a la traducción de eslóganes o anuncios sino también se necesita un conocimiento del público destinatario, del sector al que nos dirigimos así como de la cultura de destino. El tono y el estilo son esenciales en este tipo de traducción, ya que tiene que transmitir exactamente lo que la marca ha querido transmitir en la lengua original. Es por esta razón por la que un traductor, ante este tipo de traducciones, debe ser menos literal y debe poseer un pensamiento más lateral, más creativo.

Otro ámbito relacionado con el márketing en el que es muy importante la traducción es la página web corporativa:
Un artículo de la BBC de 2011 afirmaba que los errores gramaticales y de traducción pueden costarle mucho dinero a las empresas. Muchas empresas han optado por “contratar” los servicios de traductores automáticos como Google Translate o Babelfish para desarrollar su negocio en el mercado global y han traducido de esta forma sus páginas web, pero algunos estudios han demostrado que el público prefiere traducciones bien hechas antes que pseudotraducciones realizadas por una máquina. Con estas, no podemos negarlo, es posible que comprendamos la idea general de qué productos vende tal marca, en qué países tiene sucursales, cómo podemos comprar sus artículos… Según un estudio realizado por la UE, el 90 % de los usuarios de páginas web prefieren navegar en su propia lengua, ya que de otra forma sienten que pierden una parte importante del mensaje que se les quiere transmitir. Más allá de la información básica, el usuario pierde la creatividad y los giros del lenguaje, no será capaz de captar las frases con doble sentido de un eslógan e incluso puede perder información muy valiosa en términos legales (pensemos en unas cláusulas legales traducidas “por encima” con un traductor automático que pueden tener graves consecuencias para el usuario), y todo ello sin mencionar la imagen que transmite al cliente cuando este ve que una empresa multinacional no se ha molestado en contratar a un traductor humano para llegar a un determinado mercado.

El "hierro chulo" como instrucción de lavado está entrando con fuerza en el mercado textil.
El “hierro chulo” como instrucción de lavado está entrando con fuerza en el mercado textil.

“Una buena traducción puede ayudarle a crear una imagen de marca efectiva y evitar meteduras de pata culturales en otros países”.

Un traductor, además, puede adaptar, en este tipo de traducción, el mensaje para su público de destino, ya que entiende su lenguaje y su cultura, cosa que una máquina no puede hacer: por ejemplo, el Chevrolet Nova en inglés no tiene ninguna connotación, pero en español, “no va” no transmite mucha confianza a la hora de comprar ese coche. El equipo creativo de Chevrolet debería trabajar con un traductor español para poder encontrar un nombre para el coche que fuera más adecuado para el público hispanohablante.

En definitiva, el  éxito es asegurarse de que sus textos corporativos y de márketing los traducen traductores profesionales que entienden el mercado de destino, hablan la lengua y que a fin de cuentas, le ayudarán a introducirse o consolidarse en el mercado global.

Si el éxito se consigue en un Starbucks, ¿qué hacemos aún aquí?
Si el éxito se consigue en un Starbucks, ¿qué hacemos aún aquí?

Para ilustrar la idea que he querido expresar en esta entrada, echen un vistazo a este antiguo vídeo de Berto Romero en el que lee las instrucciones (traducidas, evidentemente, por una máquina) de una sandwichera.

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