• La traducción asistida por ordenador

    En esta entrada me gustaría hablar de lo que llamamos la traducción asistida por ordenador, es decir, aquellos software o programas que nos ayudan pero NO TRADUCEN POR NOSOTROS y que en el mundo traductor llamamos herramientas TAO (siglas de “traducción asistida por ordenador”).

    ¿Qué es una herramienta TAO?

    Una herramienta TAO es un programa de ordenador (libre o de pago) que nos ayuda a traducir textos de una forma más consistente, rápida, coherente y con un consecuente ahorro de tiempo/dinero.  A grandes rasgos, lo que hacen estos programas es lo siguiente:

    1- el traductor inserta el texto de origen (el que debe traducir) en el programa.

    Las nuevas tecnologías son útiles siempre que nos faciliten el trabajo, nos ayuden a ser más productivos y emplear menos tiempo en una misma tarea.

    Las nuevas tecnologías son útiles siempre que nos faciliten el trabajo, nos ayuden a ser más productivos y emplear menos tiempo en una misma tarea.

    2-  el programa, con lo que llamamos memoria de traducción, busca concordancias en el texto que el traductor ha introducido y sus textos previos, y si los encuentra, los marca como coincidencias que pueden ser parciales o totales.

    3- A medida que el traductor vaya traduciendo el texto, el programa detectará las coincidencias que aparezcan para que éste pueda volver a usarlas con un simple clic sin tener que escribirlas otra vez y al mismo timepo guardará los segmentos nuevos que introduce el traductor en la memoria para ampliarla y que en futuros textos parecidos pueda volver a usarla.

    Pero… un momento: ¿qué es una memoria de traducción?

    Como no podría explicarlo mejor, he aquí una cita de Metatexis a este respecto:

    La función principal de una herramienta TAO es guardar las unidades de traducción en una base de datos, llamada memoria de traducción (MT), de modo que se puedan volver a utilizar en la traducción de cualquier otro texto o incluso en el mismo. […] Esto no solo le ayuda a ahorrar mucho tiempo y esfuerzo, sino también a realizar una traducción coherente y consistente.

    En resumidas cuentas, lo que permite una herramienta TAO es mantener una coherencia y una estructura cohesionada a lo largo de nuestros textos. Imaginemos una empresa del sector automovilístico que tiene grandes necesidades de traducción. En sus textos seguro que hay palabras recurrentes, incluso frases o páginas enteras que a lo mejor son iguales de un catálogo de un vehículo a otro, o quizás con algunas ligeras diferencias. Piensen en la cantidad de tiempo y de dinero que se requeriría para traducir de nuevo todas esas páginas (que en realidad son las mismas y ya se tradujeron una vez) y además, al volverlas a traducir de nuevo (o al traducirlas otra persona distinta) seguro que serán diferentes entre ellas. ¿Resultado? Tiempo perdido por parte de la empresa, por parte de los traductores, falta de coherencia entre los textos = menos productividad.

    Por ello, cada día más empresas están adquiriendo licencias de programas de traducción asistida por ordenador, porque, aunque requieren una inversión (si son de pago), se puede obtener un rendimiento muy alto si se utilizan bien. Y es que con un programa de estas características, si el traductor traduce más rápido, significa que puede traducir más en menos tiempo y asegurándose además de que la calidad de su traducción es buena y consistente en todos sus textos.

    Por otro lado, las herramientas TAO son útiles porque también permiten añadir glosarios, es decir, pequeños vocabularios de palabras que son recurrentes en nuestro ámbito de trabajo. Cada vez que el programa detecte una frase en la que aparezca una palabra que se encuentra en el glosario, la marcará para que el traductor vea cómo debe traducirla y así no habrá diferentes traducciones de un mismo término en la lengua original.

    Además, las herramientas TAO son una gran ayuda en lo que se refiere al formato. ¿Quién no se ha vuelto loco con el formato de un documento? Si traducimos encima del documento que el cliente nos envía (sustituyendo el texto del documento de Word, por ejemplo, del original a la traducción) es posible que haya modificaciones de formato, imágenes que se mueven, recuadros que no encajan por la diferencia de longitud de ambas lenguas… En definitiva, problemas que ralentizan la tarea del traductor y su productividad. En cambio una herramienta TAO añade todo el formato de nuestro documento original y lo mantiene igual al 100 % en la traducción mediante las etiquetas. Las herramientas TAO, asimismo, permiten traducir otros formatos menos habituales, con lo que aumentan las posibilidades de trabajo del traductor.

    Para muestra un botón:

    Fijémonos en esta imagen. Esto es la interfaz de Trados Studio. En el lateral izquierdo tenemos el texto que debemos traducir, y en el lateral derecho nuestra traducción. Lo que vemos en violeta son las etiquetas, es decir, el formato que debe conservarse en el original.

    Esto es la interfaz de Trados Studio, un programa TAO. A la izquierda tenemos el texto que debemos traducir, y en el lateral derecho nuestra traducción. Lo que vemos en violeta son las etiquetas, es decir, el formato que debe conservarse en el original. Asimismo, en el cuadro superior derecho, aparecen las entradas del glosario que coinciden con nuestro texto para que podamos usarlas.

    En el cuadrado superior derecho de la pantalla de esta otra herramienta TAO, Memsource, podemos ver las concordancias de vocabulario. Así, siempre las traduciremos de la misma forma.

    En el cuadrado superior derecho de la pantalla de esta otra herramienta TAO, Memsource, podemos ver las concordancias de vocabulario. Así, siempre las traduciremos de la misma forma.

    Y entonces, ¿cuál es la diferencia entre la traducción automática y la traducción asistida por ordenador?

    La traducción automática es la que realiza una máquina, no una persona. Una máquina no es capaz de detectar las polisemias, las frases hechas, los dobles sentidos, las ironías, etc., y por lo tanto esa traducción nunca será buena. (No digo que no sean útiles para descifrar el significado de la publicación de nuestro amigo turco en Facebook, pero no los usaremos para traducir un contrato para nuestro cliente, ¿verdad?). Ejemplos de traductores automáticos son Google Translate, Babelfish o Reverso.

    En cambio, la traducción asistida por ordenador requiere una traducción humana, no de una máquina y hace referencia a aquellos software que no traducen por ti pero son tu memoria, es decir, recuperan información, te facilitan el trabajo, te vuelven más productivo y aseguran la coherencia en tus textos (¿cómo traduje esa palabra hace 1 año? ¿cuál es el término que mi cliente prefiere y que siempre aparece en sus textos cuando se habla de, por ejemplo, redevabilité?). Algunos de estos programas son gratuitos y libres como Omega T y cualquiera puede descargarlos y utilizarlos, y otros son de pago (con licencias anuales) como Memo Q, Trados Studio, Déjà Vu, Wordfast, etc.

    Descripción gráfica de lo que ocurre al intentar traducir en un traductor automático. Mejor lo dejamos...

    Descripción gráfica de lo que ocurre al intentar traducir usando un traductor automático. Sin comentarios.

     

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