Clases de inglés para sectores específicos

Clases de inglés para sectores específicos

Hoy en el blog hablamos de las clases de inglés para sectores específicos (vitivinícola, oficinas, logística, exportación, venta de productos, etc.) y cómo hacerlas divertidas y amenas para que los alumnos aprendan y disfruten en el camino.

 

Qué tipo de inglés quieres aprender

 

Hay muchos tipos de inglés.

El inglés que necesitamos para viajar, para ir de compras, para pedir una hipoteca, para nuestro trabajo

Igual que comentábamos en esta otra entrada del blog, no basta con decir que “sé inglés”, porque aunque quizás te defiendas en una situación de un check-in de un hotel, puede que no sepas el vocabulario específico cuando tienes que ir a alquilar un coche.

Lo mismo pasa en el trabajo.

Muchas empresas buscan personas que “hablen inglés”, pero “hablar inglés” no basta si el ámbito donde trabajarás es muy específico.

Imagina que tienes que atender reclamaciones sobre productos vendidos.

No será el mismo vocabulario que si en tu trabajo tienes que dar visitas turísticas a clientes extranjeros.

Y tampoco será el mismo vocabulario ni expresiones si trabajas en un banco, en una aduana, en una agencia de marketing o en una empresa de importación y exportación.

Pero para todo hay solución, porque con clases específicas y dirigidas a tu sector, acabarás siendo competente en inglés y en tu ámbito concreto.

Primero inglés genérico y después inglés específico

Lo más natural para cualquier alumno sería primero aprender la gramática y el vocabulario del inglés de una forma “natural”, con situaciones cotidianas y temas comunes.

Una vez nuestro nivel ya esté a partir de un B1-B2 del Marco Europeo de Referencia (nivel intermedio o intermedio alto), entonces es el momento de comenzar con el inglés especializado.

 

Ejemplo práctico de clases para un sector específico: el sector vitivinícola

 

clases de ingles para maridaje01

Actualmente doy clases en un Ciclo Formativo de Grado Superior de Guía Turístico con especialidad de Enoturismo que tiene lugar en Vilafranca del Penedès (Barcelona).

En este curso de inglés, lo que los alumnos esperan sobre todo es poder comunicarse sin problemas en sus futuros trabajos relacionados con el mundo del vino.

Lo que necesitan, por lo tanto, es sobre todo reforzar su nivel de inglés hablado, además de aprender el vocabulario específico del sector y saber cómo escribir correos electrónicos, las fórmulas de cortesía y un poco en general el inglés escrito profesional.

 

Clases con práctica oral y actividades

 

Lo que trabajamos en estas clases del mundo del vino, por lo tanto, es lo más adaptado al mundo real que se pueda, situaciones a las que seguramente los alumnos deberán enfrentarse cuando estén trabajando.

Por ello, las clases de inglés se desarrollan alrededor de prácticas aplicadas con contexto para que sean lo más reales posible.

Por ejemplo, una de las actividades que hemos trabajado es diseñar un fin de semana cultural y enoturístico para un grupo de empresarios ingleses interesados en conocer la zona del Penedés para invertir en ella.

En este caso, di a los alumnos una situación muy concreta pero que fuera lo suficientemente creíble, ya que esta situación puede muy bien darse en una empresa que se dedique al enoturismo.

Los alumnos, a partir de esta premisa, tuvieron que diseñar todo un fin de semana (con hoteles, desplazamientos, actividades de enoturismo y culturales.

Además, tuvieron que ponerle un precio, y finalmente presentar su propuesta mediante una presentación visual delante del resto de compañeros de clase.

Además, uno de los requisitos indispensables de este trabajo era que los alumnos imaginaran que estaban dando la presentación delante de dichos clientes hipotéticos, por lo que las formas, la postura, las expresiones, etc., todo era importante y todo contaba para la nota.

Con esta actividad, logramos varios objetivos:

  • El primero: que los alumnos se enfrenten a una práctica real en la que tienen que hablar en inglés y desenvolverse de una forma profesional.
  • El segundo: investigar sobre actividades que podrían ser relevantes para sus clientes hipotéticos y utilizar el lenguaje propio del sector.
  • El tercero: hablar en público en inglés, algo que a muchos nos cuesta pero que dentro de su trabajo como guías de enoturismo acabará siendo el “pan de cada día”.

 

Otra actividad aplicada: el maridaje

 

Otra de las actividades que hemos trabajado con este grupo del ciclo formativo de enoturismo ha sido un maridaje en inglés.

El objetivo de esta actividad era obvio: familiarizar a los alumnos con el vocabulario y expresiones propias de un maridaje por si en algún momento de su vida laboral tienen que enfrentarse a esta situación con clientes o turistas extranjeros.

Esta actividad fue una de las preferidas del grupo por razones obvias: los alumnos pudieron comer y beber durante la clase para que el maridaje fuera lo más real posible.

A decir verdad, fue una actividad muy divertida y amena en la que los alumnos rieron y se lo pasaron bien, pero también trabajaron mucho para conseguir dar con las frases correctas y dirigirse al resto de la clase durante el maridaje de la forma correcta.

 

¿Cómo se planteó el maridaje en inglés?

 

Esta actividad tuvo dos fases y se desarrolló en dos clases diferentes.

En la primera clase, expliqué la actividad y dejé tiempo para que los alumnos prepararan su maridaje.

Las premisas eran:

  • Imaginar que trabajan en una bodega y que tienen que dirigir una actividad de maridaje con un grupo de turistas extranjeros.
  • Los alumnos podían escoger qué tipo de vino o cava querían para su pequeño maridaje, y con qué alimento lo maridarían.
  • En grupos de 2-3, los alumnos elegían una bebida y uno o dos productos comestibles para su práctica de maridaje y lo presentaban delante del resto de la clase en unos 10-15 minutos.
  • Los alumnos tenían que explicar por qué habían elegido ese vino o cava, por qué lo habían maridado con ese alimento, y durante la cata (en la que los compañeros comían y bebían lo que ellos habían propuesto) tenían que hablar de las sensaciones y los sabores que notaban e interactuar con su público.

 

clases de ingles para maridaje01

(En las imágenes podéis ver algunas fotos reales de la actividad de maridaje en inglés).

El maridaje, igual que otras actividades que hacemos en clase, fue todo un éxito porque al enfrentarnos a una situación real, los alumnos vieron la utilidad de esforzarse y aprender inglés.

Porque no nos engañemos: aprender por aprender está muy bien, pero aprender y que luego sea útil para nuestra vida, es lo mejor y es el motivador más grande que tenemos.

Solo con actividades sacadas del mundo real, útiles y prácticas, se motiva a los alumnos a estudiar, a seguir aprendiendo y dedicando tiempo al inglés después de clase.

Esto les ayuda a ver que el inglés les abre muchísimas puertas y que vale la pena la inversión de tiempo en aprenderlo.

 

En resumen: el inglés para sectores específicos tiene que ser sobre todo práctico y tocar de pies en el suelo.

 

Es evidente que habrá momentos en los que en una clase de inglés se tendrá que hablar de gramática o de un problema concreto de la lengua.

Pero en general, las clases se tienen que centrar en lo que el alumno necesitará para su futuro, normalmente laboral.

Y cuanto más amena, divertida, práctica y real hagamos esa clase, más llegará a motivar a nuestros alumnos y a darles el empujón que necesitan para seguir aprendiendo por su cuenta.

Hasta aquí la entrada de hoy sobre las clases de inglés sobre un sector específico.

Espero que te haya gustado y si tienes dudas o comentarios, los compartas con nosotros en la sección de comentarios del blog.

¡Gracias por leernos!

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