encargar una traduccion de calidad

3 claves + consejo PRO para encargar una traducción de calidad

Hoy en el blog te damos las tres claves que consideramos más importantes para encargar una traducción de calidad.

Sabemos que empezar una colaboración con un proveedor nuevo es a veces motivo de nervios porque no sabes cómo resultará, si trabajará bien, si entregará tu trabajo a tiempo, si encajará su forma de trabajar con la tuya…

Por eso, ¡hoy queremos contarte lo que puedes hacer para facilitar tu comunicación con tu traductor o tu corrector y que fluya vuestra colaboración!

 

1. Externalizar no es desentenderse

 

La idea básica que queremos transmitirte es que si echas una mano a tu traductor o corrector con las claves que te damos a continuación, mejorará mucho la calidad de su trabajo y vuestra relación laboral funcionará mucho mejor.

Aunque externalices la traducción o corrección de tus textos, no te desentiendas del todo de este proceso.

Al final, los textos que recibirás tienen que dar la cara por ti y por tu empresa, así que cuanto más implicado estés en el proceso de traducción o corrección, mejor calidad tendrán.

Solo con estas pequeñas claves que te damos a continuación, mejorará tanto la comunicación con la empresa de traducción o traductor que hayas elegido, y tus textos finales serán mucho mejores.

 

2. Si el traductor/corrector te hace preguntas, es buena señal.

 

Como hemos comentado algunas veces en el blog, es posible que durante el trabajo que le has encargado, tu traductor o corrector te haga preguntas sobre el texto.

Por ejemplo, puede preguntarte acerca del sentido de una frase, del uso de una palabra concreta, etc.

Cuanto antes le respondas y más exhaustiva sea su respuesta, mejor será su trabajo.

No pienses que estas preguntas son culpa de que no entiende el idioma desde el que está traduciendo, sino que como sabe que tú eres el experto en tu empresa, quiere entregarte un trabajo el máximo de pulido y que esté a tu gusto.

En nuestra opinión, un traductor o un corrector que pregunta, es siempre mejor que uno que no lo hace, va a su bola y entrega un texto que no encaja con lo que tú esperabas como cliente.

 

3. Si tienes documentos de referencia, mándaselos a tu traductor.

 

En la misma línea que la clave anterior, el hecho de ayudar a tu traductor o corrector con textos similares que le puedan orientar, ayudará a que haga un mejor trabajo.

Teniendo estos documentos de referencia, podrá consultar de qué forma traduces un término en tu empresa y así ser coherente y consistente con vuestro branding y vocabulario de marca.

Lo mejor es que le mandes los documentos en ambos idiomas, por ejemplo:

Si le has encargado una traducción al inglés sobre un tema del que ya tenéis material traducido, mándale tanto los originales que se tuvieron que traducir como las traducciones que ya se han hecho.

De esta forma, el traductor podrá comparar las palabras en ambos idiomas y podrá crear un glosario que le ayude a ser siempre coherente con los términos que queréis usar.

En el caso de un corrector, si le mandas otros textos en el idioma en que le hayas pedido la corrección ya será suficiente, porque aquí solo hay un idioma en juego.

Sin embargo, si pides una corrección de una traducción automática, sí que será bueno que también mandes el documento original además del traducido.

A veces, los traductores automáticos hacen de las suyas y se alejan mucho del sentido del original.

Si quieres profundizar más sobre este tema, en esta entrada del blog te contamos cuándo es adecuado traducir un texto con un traductor automático y cuando es mejor que contrates a un traductor profesional.

 

RESUMEN DE LAS CLAVES:

Como norma general, más vale que al traductor o corrector le sobren documentos que le has mandado, que no que le falten.

Cuanta más información tenga para poder comparar, buscar e investigar, mejor será el texto y la calidad de lo que traduzca o corrija.

Además, si planeas que vuestra colaboración sea a largo plazo, el traductor/corrector puede guardar toda la documentación de referencia que le has mandado y puede crear glosarios y memorias de traducción que le facilitarán el trabajo en el futuro.

 

CONSEJO PRO: Firma un contrato de confidencialidad y quédate tranquilo.

Si tienes que compartir información confidencial o delicada con tu traductor o corrector y ello te da reparo, firmad un acuerdo de confidencialidad.

Los traductores y correctores están acostumbrados a manejar información confidencial de sus clientes y han firmado muchos acuerdos de este tipo.

La base de su trabajo es la discreción y la confidencialidad, así que puedes estar seguro que la información de tu empresa estará en buenas manos, pero nunca está de más asegurarse de una forma más formal y legal mediante la firma de un contrato.

 

¿Qué te han parecido estos consejos para que recibas una traducción de calidad? ¿Ya los aplicas?

¡Cuéntanoslo en los comentarios y comparte esta entrada si te ha parecido interesante!

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